El pulgón ataca al tomate porque se alimenta de la savia de la planta, y las solanáceas cultivadas en invernadero son un huésped habitual de las especies que más lo afectan. Según eComercio Agrario, con información de Agrobío (2021-06-18), en cultivo ecológico en invernadero del sureste peninsular español el pulgón es la plaga que más daño causa y la más difícil de controlar.
Por qué el pulgón ataca al tomate
Especies implicadas en solanáceas
En las solanáceas, las especies citadas por la fuente son:
| Especie | Cultivo afectado |
|---|---|
| Myzus persicae | Solanáceas |
| Macrosiphum euphorbiae | Solanáceas |
La misma fuente cita también Aphis gossypii, asociado a las cucurbitáceas de primavera.
Succión de savia y debilitamiento
Los pulgones se alimentan mediante succión de savia. Esta extracción continua resta recursos a la planta y la debilita, de modo que una colonia pequeña puede pasar desapercibida y, con el tiempo, reducir el vigor del cultivo.
Ciclo de reproducción rápido
Las fuentes consultadas no detallan el ritmo de reproducción del pulgón, pero un foco pequeño puede extenderse si no se detecta a tiempo. Un foco que parece pequeño puede multiplicarse en poco tiempo si no se detecta.
Atractivo del invernadero
El invernadero reúne plantas de la misma familia en un espacio cerrado. Esto facilita que la plaga pase de una planta a otra y que una colonia se extienda por varias filas de cultivo.

Cómo reconocer el pulgón en tus tomateras
La detección temprana es el punto de partida: conviene localizar las primeras colonias cuando todavía son pocas y están concentradas en zonas concretas de la planta.
Dónde buscar las colonias
Los pulgones se agrupan en las partes tiernas de la planta. Revisa con calma estas zonas:
- Envés de las hojas, donde los insectos quedan ocultos si solo miras desde arriba.
- Brotes apicales y hojas jóvenes del extremo de los tallos.
- Pedúnculos florales y racimos recién formados.
Levanta las hojas y observa la cara inferior con luz natural. Una lupa de bolsillo ayuda a distinguir los individuos agrupados y a comprobar si son adultos o formas jóvenes.
Melaza, fumagina y hojas deformadas
Además de los insectos, busca señales indirectas en la planta:
| Señal | Dónde aparece | Qué revisar |
|---|---|---|
| Melaza | Hojas y tallos, situados bajo las colonias | Superficie pegajosa al tacto |
| Fumagina | Hojas que quedan debajo de la melaza | Capa oscura que mancha o se desprende |
| Hojas curvadas o deformadas | Hojas jóvenes y brotes nuevos | Enrollamiento o arrugas en el crecimiento reciente |
Si aparece cualquiera de estas señales, revisa de inmediato toda la planta y las vecinas, porque indican que la colonia ya ha dejado restos sobre el cultivo. Anota en qué plantas y filas aparecen para saber hasta dónde se extiende el foco.
Revisión regular en invernadero
Establece una ronda de observación fija. Una revisión semanal de todas las plantas, con un registro sencillo de las filas afectadas, permite comparar la evolución de una semana a otra y actuar antes de que la población crezca. Recorre siempre el invernadero en el mismo orden, para no omitir ninguna línea, y amplía la inspección a las plantas cercanas a cada colonia detectada para delimitar el foco.
Qué auxiliares combaten el pulgón del tomate
Frente al pulgón, el control biológico se apoya en enemigos naturales que regulan la población de pulgón, y la clave está en liberarlos antes de que la plaga se instale.
Parasitoides y depredadores: grupos y función principal
Los dos grupos de auxiliares que cita la fuente son los parasitoides y los depredadores. Su función principal es regular la población de pulgón. Las fuentes consultadas no especifican las especies de auxiliares que se liberan, por lo que aquí no se nombran.
Sueltas tempranas de pequeñas dosis
La estrategia preventiva consiste en liberar parasitoides y depredadores en pequeñas dosis antes de que aparezca la plaga. Según la misma fuente, este gesto reduce las dosis curativas que habría que aplicar después. Las fuentes consultadas no indican cantidades ni fechas concretas, que dependen del cultivo y de la región, así que conviene consultar a un técnico o al proveedor de auxiliares de su zona.
| Momento | Qué hacer | Por qué |
|---|---|---|
| Antes de que aparezca la plaga | Sueltas tempranas de pequeñas dosis | Reducen las dosis curativas posteriores |
| Aparición de focos concretos | Intervenir solo en esos focos | Proteger a los auxiliares en el resto del cultivo |
Intervención solo en focos concretos para proteger auxiliares
Cuando aparezcan pulgones, trate únicamente los focos localizados y deje el resto del cultivo sin intervenir. Así los auxiliares que ya están presentes pueden seguir actuando sobre la población en las zonas no tratadas. Esta pauta, según la fuente, es la que se aplica en ecológico para no dañar a los enemigos naturales.
¿Cómo atraer enemigos naturales al huerto?
Los auxiliares que regulan el pulgón necesitan más que presas para quedarse en el huerto. Sus adultos se alimentan de néctar y polen, así que un huerto que ofrece estas fuentes de alimento de forma continua tiene más posibilidades de retenerlos durante toda la temporada, en lugar de que aparezcan solo cuando la plaga ya está instalada. Las pautas siguientes se centran en el diseño floral y en la gestión de los tratamientos.
Flores nectaríferas y polen para adultos
- Reserva bordes o franjas del huerto para plantas con flores abiertas, de fácil acceso para insectos pequeños.
- Elige plantas con flores abiertas y verifica con un técnico o proveedor de tu zona qué especies aportan néctar y polen, porque las fuentes consultadas no detallan qué variedades son más atractivas.
- Coloca las flores cerca de las hortalizas afectadas por el pulgón, para que los auxiliares encuentren alimento y presas en el mismo espacio.
Floración escalonada a lo largo de la temporada
- Combina especies de floración temprana, media y tardía. Así siempre habrá alimento disponible, aunque una especie termine su ciclo.
- Anota mensualmente qué flores están abiertas en el huerto. Esto permite detectar huecos en el calendario de floración y corregirlos en la siguiente siembra.
- Ajusta las fechas a tu región y a tu clima, ya que los calendarios de floración varían según la zona.
Evitar tratamientos de amplio espectro
Un tratamiento de amplio espectro no distingue entre el pulgón y sus enemigos naturales. Mantén también libres de tratamientos las flores, porque los adultos de auxiliares las visitan.

Plantas refugio y setos contra el pulgón
En cultivo ecológico, la prevención contra el pulgón no se limita al tomate. Por eso la estrategia recomendada combina cereales, vegetación refugio y setos exteriores.
| Elemento | Función según la fuente | Ubicación práctica |
|---|---|---|
| Cereales | Actúan como huésped alternativo de pulgones | Franjas o hileras separadas de las filas de solanáceas |
| Setos exteriores | Dan refugio y alimento a los enemigos naturales | Perímetro exterior del huerto o invernadero |
| Vegetación refugio | Mantiene refugio para los auxiliares dentro del recinto | Bordes y zonas no cultivadas del huerto |
Cereales como huésped alternativo
Los cereales pueden alojar pulgones sin depender del tomate, lo que aporta un lugar alternativo para la colonia lejos del cultivo principal. Las fuentes consultadas no especifican qué cereales usar. Conviene consultar a un técnico de tu zona para elegir especies y ubicar las franjas en los bordes. Conviene no mezclarlos con las filas de solanáceas para que el huésped alternativo quede separado del cultivo que se quiere proteger.
Setos exteriores
Los setos situados en el perímetro exterior dan refugio y alimento a los enemigos naturales del pulgón. Su función es ofrecer un hábitat estable donde los auxiliares puedan permanecer entre campañas y estar disponibles cuando la plaga aparezca en el cultivo. Al elegir especies para el seto, conviene optar por plantas de la zona que se adapten al clima local, ya que la fuente subraya la necesidad de adaptar las medidas a la región.
Vegetación refugio dentro y alrededor del huerto
Mantener cierta vegetación en los bordes y en las zonas no cultivadas aporta refugio a los auxiliares dentro del propio recinto. Esta vegetación debe gestionarse para que no compita con el cultivo ni cubra por completo las filas de producción. Un buen punto de partida es dejar una banda de vegetación en el límite del huerto y revisarla periódicamente.
¿Funcionan los remedios caseros contra el pulgón?
Los remedios caseros a base de jabón, ajo o purines son habituales contra el pulgón, pero las fuentes consultadas no aportan datos sobre su eficacia, sus dosis ni sus plazos de aplicación, así que no es posible confirmar cuánto controlan la plaga. Según eComercio Agrario, con información de Agrobío (2021), el enfoque en cultivo ecológico se basa en la prevención más que en la curación.
Jabón, ajo y purines: uso y límites de eficacia
- Jabón: las fuentes no describen su modo de acción ni sus concentraciones, por lo que no se puede recomendar una dosis verificada.
- Ajo y purines: las fuentes no especifican cómo prepararlos ni qué resultados producen. Conviene tratarlos como ensayos y no como soluciones garantizadas.
- Límite general: un remedio aplicado cuando el pulgón ya es visible no sustituye a la estrategia preventiva. Según la misma fuente, las sueltas tempranas de pequeñas dosis de parasitoides y depredadores reducen después la necesidad de dosis curativas.
Riesgo para auxiliares y fauna no objetivo
Aplicar cualquier producto de forma generalizada puede afectar a los enemigos naturales que regulan la plaga y a otros organismos no objetivo.
Alternativas bio de aplicación manual y mecánica
Las medidas físicas no requieren productos y son compatibles con el cultivo ecológico:
- Eliminación manual: retirar a mano los brotes u hojas con colonias visibles y sacarlos del cultivo.
- Chorro de agua: un chorro dirigido desprende colonias de tallos y hojas jóvenes. Conviene revisar la planta después para comprobar si quedan focos.
- Poda sanitaria: eliminar las partes más afectadas reduce la población antes de que se extienda.
Prevención: cultivo y riego equilibrados
La prevención se centra en que la planta de tomate y su entorno no favorezcan la llegada ni la multiplicación de la colonia desde la siembra.
Fertilización nitrogenada moderada
- Aporta nitrógeno de forma fraccionada, ajustado a las necesidades del cultivo, en lugar de una dosis única y abundante.
- Evita los excesos, porque favorecen crecimientos vegetativos blandos y poco consistentes.
- Las fuentes oficiales consultadas no especifican dosis de nitrógeno para el tomate en ecológico; conviene ajustarlas según el análisis de suelo y la respuesta observada de la planta.
Riego regular sin encharcamiento
- Mantén una humedad estable en el sustrato o suelo. Las subidas y bajadas bruscas de humedad someten a la planta a estrés.
- Riega en la base de la planta, evitando mojar el follaje, y en las horas de la mañana para que la superficie se seque durante el día.
- Revisa el drenaje de los bancales y de las macetas para que el agua no se acumule.
Densidad de plantación y ventilación
- Respeta la separación entre plantas indicada para la variedad elegida, de modo que las hojas no se toquen en la fase de máximo desarrollo.
- Una plantación demasiado densa genera un microclima húmedo y estancado, con poca circulación de aire.
- Ventila el invernadero en las horas cálidas abriendo ventanas laterales y cenitales, y mantén los pasillos despejados.
- Retira las hojas viejas o dañadas que queden en contacto con el suelo, para mejorar la aireación de la base de la planta.